viernes, 21 de julio de 2017

[BCN] Fes #VagaBicing

Procedimiento contra la deportación en un avión

[València] 21-J: Aturem els vols de deportació

¿Son "voluntarias" las vacaciones?

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha levantado un gran revuelo al declarar que este verano tampoco se irá de vacaciones porque no son "una obligación" sino una "opción voluntaria" y que no se le ocurre un sitio mejor para estar que "trabajando en la Puerta del Sol", donde se encuentra la sede del gobierno regional. Aunque ella misma no queda bajo el paraguas del Estatuto de los Trabajadores al ser un cargo público, su afirmación genérica de que las vacaciones son "voluntarias" no encuentra sustento alguno en esta norma. No es legal renunciar a las vacaciones a cambio de una compensación económica. Tampoco a cambio de nada, según abogados laboralistas consultados, aunque el estatuto no contempla este último escenario.
 
¿Son voluntarias las vacaciones? ¿Puedo renunciar a ellas a cambio de una compensación?
 
Lo que dice el artículo 38 de la ley que regula los derechos y obligaciones de los trabajadores es que, con carácter general, "el periodo de vacaciones anuales retribuidas" no son sustituibles por compensación económica, ni siquiera por acuerdo de las partes. En ningún caso –y aquí se incluyen los contratos a tiempo parcial– su duración será inferior a 30 días naturales.
 
Sí que existe una excepción, que es la circunstancia de que el contrato de trabajo se extinga sin haberse disfrutado del periodo vacacional: en este caso deben ser retribuidas con el finiquito del fin de la relación laboral.
 
Como recuerda el abogado laboralista Fabián Valero, de Zeres Abogados "desde el punto de vista legal las vacaciones son irrenunciables" y "cualquier pacto de renuncia se considerará nulo de pleno derecho". Los días de descanso "forman parte del núcleo duro de los derechos laborales".
 
¿Cómo se determina cuándo se pueden coger las vacaciones?
 
Las vacaciones se deben fijar de común acuerdo entre el empresario y el trabajador, de conformidad con lo establecido, en su caso, en los convenios colectivos. En muchos de ellos se determina que al menos la mitad de las vacaciones deben tomarse en julio o agosto y que deberá siempre tenerse en cuenta la coordinación con otros empleados y las necesidades del servicio. En caso de desacuerdo, será la jurisdicción social la que fijará la fecha, y su decisión será irrecurrible.
 
El Estatuto de los Trabajadores afirma que "el trabajador conocerá las fechas que le correspondan dos meses antes, al menos, del comienzo del disfrute".
 
¿Qué ocurre si me coinciden las vacaciones con una baja o incapacidad temporal?
 
Si la fecha prevista para las vacaciones coincide con una incapacidad temporal derivada del embarazo, el parto o la lactancia, o con otros supuestos como la adopción, el trabajador tendrá derecho a disfrutarlas en otra fecha distinta. El mismo escenario se da si se trata de otro tipo de incapacidad que impida disfrutar de las vacaciones total o parcialmente. Pero en este segundo caso no podrán haber transcurrido más de dieciocho meses a partir del final del año en que se haya originado el derecho al descanso.
 
¿Cuántas vacaciones me corresponden si mi contrato es por menos de un año?
 
Por cada año trabajado corresponden 30 días naturales. Se pueden fragmentar en dos partes siempre que una de ellas sea de al menos dos semanas. No importa si el contrato es a tiempo completo o parcial.
 
En el caso de que el contrato tenga una duración inferior a este periodo, se tiene derecho a 2,5 días naturales por cada mes trabajado.

AtoS Spain, AtoS Worldgrid y AtoS IT también tendrán la cesta

El día 17 de julio ya había también sentencia estimatoria para AtoS Spain, AtoS Worldgrid y AtoS IT.
 
En su fallo, la Audiencia Nacional dice que:

Estimamos la demanda formulada por Dª. PILAR CABALLERO MARCOS, Letrada del I.C.A.M. actuando en nombre y representación de la FEDERACIÓN DE SERVICIOS DE COMISIONES OBRERAS, y D. ROBERTO MANZANO DEL PINO, Letrado del I.C.A.M actuando en nombre y representación de la FEDERACIÓN DE SERVICIOS, MOVILIDAD Y CONSUMO DE LA UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES (FESMC-UGT), a la que se han adherido CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO (CGT), FEDERACION DE SERVICIOS DE LA UNION SINDICAL OBRERA (USO), contra la empresa ATOS SPAIN S.A. como entidad cabecera del Grupo ATOS SPAIN, ATOS WORLDGRID, S.L. y ATOS IT SOLUTIONS AND SERVICES IBERIA SL, y, por ser parte interesada, COORDINADORA OBRERA SINDICAL (COS), sobre CONFLICTO COLECTIVO, declaramos el derecho de los trabajadores afectados por el conflicto a percibir la cesta de Navidad y, en consecuencia, condenamos a las empresas demandadas a entregar a los trabajadores la correspondiente al ejercicio 2016, y a estar y pasar por esta declaración.
En la propia sentencia viene este breve resumen de la misma:
La Audiencia Nacional estima la demanda y reconoce el derecho de los trabajadores afectados por el conflicto a recibir la cesta de Navidad. La Sala considera que si bien se habían firmado acuerdos colectivos en los que se establecía como mejora social el derecho a recibir una cesta de Navidad siempre y cuando las condiciones económicas lo permitan, sin concretar ni fijar dichas condiciones, la concesión de la cesta no puede ser analizada con independencia de los avatares relativos a la atribución de la misma. De la conducta observada a lo largo del tiempo por parte de la empresa no puede deducirse la voluntad de entregar la cesta de Navidad en los años en que la empresa tuviera beneficios, puesto que queda acreditado que a pesar de tener pérdidas algunas de las empresas en los ejercicios 2010 y 2011, la cesta de Navidad se entregó durante estos dos años. Su entrega no estaba condicionada más que a "cuando las condiciones económicas lo permitan" condiciones que nunca se concretaron ni fijaron, ello, permite interpretar que estamos ante un pacto de mejoras sociales sujeto a la exclusiva voluntad de uno de los contratantes, contrariando lo prohibido por el artículo 1256 del Código Civil, y que, ante su falta de claridad, no puede sino interpretarse en el sentido más adecuado para que el mismo pueda causar efecto, y por lo tanto de un pacto exigible sin condicionamiento alguno.
Respecto a Mundivía, esto es lo que dice la sentencia:
... debiéndose hacer extensivo el pronunciamiento en favor de los trabajadores de MUNDIVIA, empresa del grupo, ya que, a pesar de que no estaba recogido en ningún acuerdo la entrega de la cesta de Navidad, la empresa la ha venido entregándola a todos sus trabajadores del centro de trabajo de Madrid y Barcelona en el año 2005 y hasta 2011. Es patente la voluntad inequívoca de la empresa de la que provienen estos trabajadores, de conceder este beneficio a los mismos para equipararles con el personal de Atos Origin (ahora Atos Spain) y de Infoservicios, hasta el punto de que todos los años el departamento de personal emitía un comunicado a todos los empleados adscritos a centros de trabajo de Atos Spain, Infoservicios, AtoS Worldgrid, Mundivia y Sis poniendo en su conocimiento las fechas del mes de diciembre y el lugar en que podía pasar a recoger las cestas de navidad... El citado beneficio venía siendo disfrutado desde tiempo inmemorial, de forma persistente -se concedía todos los años y en las mismas condiciones hasta que quedó en suspenso en el año 2012 para todos los trabajadores de todas las empresas.
Contra esta sentencia cabe Recurso de Casación ante la Sala Cuarta del Tribunal Supremo.

La frase del día

Las mejores cremas de protección solar

Tiempo de verano, tiempo de playa... hay que protegerse del sol, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha realizado un estudio sobre cremas de protección solar, que puedes ver pinchando en este enlace OCU.
  

Cómo se ha perdido la Libertad de Expresión (explicado por la Policía Nacional)

Hasta 200 defensores del medio ambiente fueron asesinados en 2016

Cada vez son más y sucede en más lugares del mundo. La cifra de defensores del medio ambiente asesinados bate récords año tras año y 2016 no fue una excepción. Según el informe que cada año publica Global Witness –una de las pocas organizaciones que se ocupa de recopilar estos datos- el año pasado al menos 200 activistas en todo el mundo fueron asesinadas por defender la tierra y los recursos de los que viven. En lo que llevamos de 2017 ya se suman otros 98.
 
Los ambientalistas son considerados, según la ONU, como el segundo colectivo de defensores de derechos humanos más vulnerable del mundo. El informe destaca que no es sólo un fenómeno creciente, sino que cada vez está más extendido. En 2015 hubo 185 casos de asesinatos en un total de 16 países, mientras que el año pasado las muertes afectaron a 24 estados diferentes.
 
"Estamos pagando con nuestras vidas. Estamos pagando con nuestra cultura. Estamos pagando con el peligro de extinguirnos… simplemente porque defendemos el pequeño pedazo de tierra que solía darnos lo suficiente para comer", dice Jakeline Romero, una mujer de Colombia, cuyo testimonio ha sido recogido por Global Witness. Jakeline recibe amenazas de muerte por haber denunciado los abusos cometidos por parte de militares y empresas en la región de La Guajira, donde se ubica la gran mina de carbón de Cerrejón. Es indígena, como el 40% de los asesinados.
 
"Venden la imagen de que estamos en contra del desarrollo. No estamos en contra del desarrollo, estamos en contra de la injusticia", añade Francisca Ramírez, otra activista de Nicaragua que se opone al proyecto para la construcción de un canal interoceánico que prevé el desplazamiento de 120.000 indígenas y que se está convirtiendo en una de las principales causas de asesinatos de ambientalistas en el país.
 
Global Witness destaca además a Nicaragua como uno de los países que empieza a formar parte de los más peligrosos del mundo para la defensa del medio ambiente, un puesto que todavía ostenta Honduras, donde hace algo más de un año asesinaron a la ganadora del premio Goldman por su oposición al proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, Berta Cáceres, y a varios de sus compañeros. Brasil, no obstante, sigue siendo el país con el mayor número de asesinatos (49 en 2016), seguido de Colombia (37), Filipinas (28) e India (16).
 
En la mayoría de los casos, como Francisca o Jakeline, son personas que no se dedican al activismo, sino que son líderes en sus comunidades o campesinos que tratan de proteger sus tierras ancestrales, aunque también hay abogados, periodistas o voluntarios de ONG entre los asesinados. La mayor parte de los asesinatos tienen que ver con proyectos de minería y petróleo (33), seguidos de la explotación forestal (23), agroindustria (23), caza furtiva (18), agua y presas (7) u otros.
 
"Los defensores de la tierra y el medio ambiente a menudo chocan con los intereses políticos, comerciales y criminales, que colaboran para robarles sus recursos naturales. Muchos defensores se enfrentan a años de amenazas de muerte, criminalización, intimidación y acoso, pero reciben poca o ninguna protección por parte de las autoridades", denuncia Global Witness.
 
La organización señala además que, aunque "es difícil saber quién ataca a los defensores o quién ordena los ataques", han identificado 35 casos donde los paramilitares están involucrados (sobre todo en Colombia y Filipinas), 33 donde la policía es sospechosa de los asesinatos, 26 donde lo son los terratenientes y 14 casos perpetrados, aparentemente, por fuerzas de seguridad privadas. Los cazadores furtivos están acusados de 13 asesinatos, sobre todo en África, mientras que otros casos están asociados a militares, madereros, sicarios contratados y representantes empresariales.
 
Aún así, la impunidad es la norma. En su informe de 2014, la organización señalaba que de los más de mil asesinatos que habían investigado en sus años de trabajo, sólo 10 personas habían sido juzgadas, condenadas o castigadas. Es decir, que los casos en los que estos actos no tienen consecuencias ascienden al 99%.
 
Los inversores "deberían hablar con las comunidades afectadas por sus proyectos, para asegurarse de que se sienten seguros y escuchados cuando expresen objeciones o preocupaciones. Deberían evaluar si la información sobre el proyecto está disponible en los idiomas y formatos que la gente local pueda entender, de cara a la toma de decisiones. Si no se dan estas condiciones, entonces la inversión debería ser congelada", señala la ONG, que aporta también en su informe otras recomendaciones para los gobiernos y las empresas involucradas.

jueves, 20 de julio de 2017

Nadie debería perder la vida intentando ganársela

Hablemos claro y llamemos a las cosas por su nombre: Este terrorismo patronal es producto de la connivencia del Poder Legislativo y de las Inspecciones de Trabajo, que no actúan para impedir que estas acciones criminales se sigan produciendo.
 
En los últimos días estamos asistiendo a una oleada de muertes de la clase trabajadora. Los "medios" de comunicación se han hecho eco, en gran medida gracias al debate abierto sobre el asunto en las redes sociales, del aumento de víctimas mortales en "accidentes laborales".
 
La Confederación General del Trabajo (CGT) cree que esta realidad, que muchos y muchas niegan, esconden, justifican y se resisten a llamar "terrorismo", es tan corriente y está tan normalizada que nuestra sociedad se ha acostumbrado y ya no se escandaliza si es un obrero el que cae de un andamio y pierde la vida.
 
La inseguridad jurídica en cuanto al contrato incrementa exponencialmente la vulnerabilidad de la persona trabajadora. Pero todo es parte de una cadena perversa: primero se crea inseguridad jurídica en el contrato de trabajo. Luego el trabajador o trabajadora precaria prefiere trabajar por un mísero salario que le permita sobrevivir. Por último, antepone el hecho de trabajar en cualquier condición a su seguridad y a su salud.
 
El empresariado ya no solamente no cumple "la ley", sino que se siente absolutamente impune a su accionar de manera criminal al exigir al empleado o empleada cualquier trabajo, en cualquier circunstancia puesto que lo más importante es el rendimiento, la productividad y el beneficio. La vida humana es, simplemente, un accidente.
 
Quienes mueren por golpes de calor, caídas, incendios, atropellos, etc. son una consecuencia "no deseable" de lo "importante" que es crear valor para el capital. Por eso da lo mismo las temperaturas extremas, los convenios colectivos, las regulaciones laborales o los derechos fundamentales porque lo más importante es que el espectáculo continúe, como pasó hace pocos días con la muerte del equilibrista Pedro Aunión en Madrid.

28-J: No a la destrucción del ferrocarril público

[MAD] El tablón de la Sección

Los trabajadores de esta fábrica griega demuestran cómo enfrentarse al capitalismo

Cartel de publicidad de uno de los productos de limpieza de la fábrica Viome.
   
Uno podría llamar a los hombres y mujeres de Viome trabajadores de fábrica, pero eso no sería ni la mitad. Prueba con esto: de las personas más valientes que he conocido nunca. O con esto: organizadores de uno de los experimentos sociales más llamativos en la Europa contemporánea. Y con esto otro: una lección diaria de Grecia al Reino Unido del Brexit, tanto en la forma de trabajar como en la forma de hacer política.
 
En el punto más alto de la crisis griega en 2011, el personal de Viome fichó y empezó a trabajar para enfrentarse a un dilema existencial. Los dueños de la empresa estaban en quiebra y habían abandonado la fábrica, situada en la segunda ciudad más grande de Grecia, Tesalónica. Desde este momento, el guión se escribió prácticamente solo: la fábrica, que producía químicos para la industria de la construcción, se iba a cerrar. Habría despidos inmediatos y se hundiría a decenas de familias en la pobreza. Y viendo que Grecia estaba en la mayor depresión económica jamás vista en la Unión Europea, las posibilidades de que los trabajadores consiguiesen otro empleo eran prácticamente nulas.
 
Así que decidieron ocupar su propia fábrica. No solo eso, sino que la han puesto patas arriba. Pasé un par de días allí hace unas semanas informando para Vice News Tonight on HBO y ahora parece una fábrica normal. Tras la fachada, se ha convertido en el equivalente político a la cabina Tardis [cabina de la serie británica Doctor Who que se caracteriza por ser mucho más grande por dentro que por fuera]: cuanto más miras al interior, mayor es su importancia.
 
Para empezar, no hay jefes. No hay jerarquía y todo el mundo tiene el mismo sueldo. Tradicionalmente, las fábricas trabajan de acuerdo a un modelo de trabajo en cadena, donde cada persona realiza una labor de uno o dos minutos durante todo el día, todos los días: Yo pongo la pantalla, tu el protector y ella mete el iPhone en la caja. Aquí, todo el mundo se reúne a las 7 de la mañana para tomar un café griego negro y hablar sobre lo que hay que hacer. Es en ese momento cuando se reparten las tareas. Y, sí, se turnan para limpiar los baños.
 
A ver si nos entra en la cabeza. Un puñado de hombres y mujeres de mediana edad que han pasado toda su carrera recibiendo órdenes a modo de ladridos sobre lo que tenían que hacer y cuándo hacerlo han tomado el control de su lugar de trabajo y de su futuro laboral. Se han convertido en sus propios jefes. E inmediatamente se han alineado a los principios de la máxima igualdad posible.
 
"Antes solo hacía una cosa y no tenía ni idea de lo que hacía el resto". Así recuerda Dimitris Koumatsioulis la fábrica cuando empezó a trabajar en 2004. ¿Y ahora? "Todos estamos unidos. Hemos olvidado el concepto de 'yo' y podemos funcionar colectivamente como 'nosotros'".
 
El otro gran cambio se ha producido entre la fábrica y sus vecinos. Cuando los trabajadores "recuperaron" su lugar de trabajo (por utilizar el concepto local), solo lo pudieron conseguir con la ayuda de los residentes de la ciudad. Cada vez que llegaban los representantes de los antiguos dueños para requisar el equipo de la fábrica, tal y como les había permitido un tribunal, centenares de residentes formaban una cadena humana en frente de la fábrica (contacté con los abogados de Viome, pero a pesar de las promesas, no llegó ninguna declaración).
 
Cuando los trabajadores preguntaron a la comunidad local qué deberían empezar a producir, una solicitud era dejar de hacer productos químicos de construcción. Ahora fabrican en su mayoría jabón y detergentes ecológicos: más limpio, más verde y más agradable para el olfato de sus vecinos.
 
El personal de la fábrica utiliza el edificio como punto de reunión para refugiados locales y he visto cómo se entregaban las oficinas a médicos para convertirlas en una clínica para trabajadores y vecinos. El sistema sanitario griego se ha destruido por los recortes en el gasto, en ocasiones el trato a los refugiados es espantoso; y en ambos casos, los trabajadores de Viome están haciendo todo lo que pueden para reemplazarlos.
 
Donde el Estado ha colapsado, el mercado se ha quedado corto y los jefes han huido, estos 26 trabajadores están intentando llenar el vacío. A estas personas les ha fallado el capitalismo; y ahora rechazan el capitalismo en sí mismo como un fracaso.
 
Otro veterano, Makis Anagnostoy, habla de cómo su fábrica es la prueba de que "una economía alternativa es posible". Compara esto con el modo en que normalmente pensamos sobre el trabajo. En cualquier gran fábrica u oficina, los guardias de seguridad mantienen a raya al mundo exterior. En la puerta, dejas tus principios a un lado y escuchas a los jefes. Incluso se habla sobre la conciliación entre vida personal y vida laboral como si fuesen polos opuestos. En Viome, esto se combina. Uno de los resultados es un fuerte vínculo de lealtad entre los trabajadores y su comunidad.
 
La tarde en que llegué, una multitud de personas se presentó para recaudar fondos. Se sentaron en sillas de plástico en medio del almacén y vieron una obra de Dario Fo, representada por una compañía nacional de teatro. La actriz principal modificó algunas de sus líneas para referirse a este lugar y a este negocio: "Venden sus jabones por todos lados ¡Y todo el mundo los compra!". El público aplaude mientras a algunos se les saltan las lágrimas.
 
Viome es valiosa, pero también es frágil. Desde el tejado del edificio se puede ver la inmensa área propiedad de la empresa matriz. Solía emplear a 350 personas; ahora, los 26 hombres y mujeres operan desde un pequeño rincón del terreno.
 
Ganan lo mismo que si estuviesen recibiendo la prestación por desempleo. Y cuando cae la noche, uno de los trabajadores se queda de guardia —por si acaso vuelve el antiguo dueño—. Durante el día, una serie de barriles vacíos actúan a modo de barricada.
 
Por todas sus debilidades, Viome ofrece una lección en política a cualquier visitante británico. Un año después del referéndum de permanencia en la UE, los británicos han entrado en una era de una soberanía estúpida. Los acomodados políticos aseguran que lo han "pillado". Hacen que escuchan, pero solo escuchan las respuestas que quieren. A los disidentes se les dice que "están menospreciando Reino Unido". Cualquier brote de democracia, tal como puede ser que el Partido Laborista quiera más voz de sus representantes, se aplasta como un ejemplo de ley de la calle.
 
Mientras tanto, la política en Reino Unido se vende como lo que un aspirante a tory alfa le dijo a otro en una recepción con champán. Desde Tesalónica, ves todo eso como la mentira que realmente es. ¿Recuperar el control? Simplemente dar la posibilidad a Alexander Boris de Pfeffel Johnson de poner alguna carita en horario de máxima audiencia. ¿Referéndums? Llenos de mentiras y alarmismo.
 
Si estás cansado de antiguos exalumnos jugando al populismo, ven a ver cómo es la democracia cuando la pone en práctica la gente. Ven a Viome.
Aditya Chakrabortty (Traducido por Javier Biosca Azcoiti)
¿Quieres ayudar a est@s trabajador@s? Puedes averiguar cómo hacerlo en el siguiente enlace:
También puedes echar una mano a través de una compra colectiva como las que se describen en los siguientes enlaces:
Red de Compras Colectivas RCC
 
Comunidad de Intercambio La Canica

Contra los Despidos en AtoS, vamos a dar la lata